Toma la decisión de crecer espiritualmente

crecer espiritualmente

 

Si has aceptado a Jesús significa que eres una nueva criatura, perteneces a una nueva familia cuyo Padre es Dios, así que la mejor decisión que puedes tomar es la de crecer espiritualmente para que le conozcas y comiences a vivir acorde a sus mandatos.

 

En este post quiero compartir contigo algunas herramientas que están en la Biblia y que te pueden ayudar a crecer espiritualmente .

 

¿Por qué crecer espiritualmente?

 

Piensa en lo que pasa con tu cuerpo cuando no lo alimentas, lo mismo pasa con tu espíritu cuando no te preocupas por cultivarlo y hacerlo crecer.  Así que si has aceptado a Jesús como tu Señor y Salvador crecer espiritualmente debe convertirse en un estilo de vida, siempre hay alguna parte de nosotras que desea seguir creciendo, nuestra meta es llegar a ser como Jesús, así que hay mucho trabajo por hacer.  No te agobies, lo más importante es estar en el camino y tratar de vivir conforme a la voluntad de Dios. 

 

Sabes que las mujeres dedicamos mucho tiempo al cuidado de nuestro esposo, hijos, casa, trabajo, sin embargo en múltiples oportunidades olvidamos cultivar nuestro espíritu, sin darnos cuenta que es lo único que nos llevaremos el día de nuestra muerte.

Tips para crecer espiritualmente

 

crecer espiritualmenteAsí como te ha costado muchos años crecer físicamente, lo mismo pasa con nuestro crecimiento espiritual, requiere tiempo y dedicación.  Los cristianos contamos con herramientas que Dios expone en Su Palabra para ayudarnos en este proceso, sigue estos tips y poco a poco te darás cuenta que cada día serás diferente al anterior.

 

1. Pedir perdón y perdonar

 

“Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” 1 Juan 1:9

 

“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” Mateo 6:12

 

Debemos estar bien con Dios y con todos a nuestro alrededor, así que si has pecado ve arrepentida a tu Padre Celestial y Él te perdonará.  Pero también perdona a alguien que te haya ofendido y pide perdón a quienes has ofendido también.  Recuerda siempre el regalo del perdón no se lo otorgarás a quien perdones sino que la beneficiada serás tú.

 

2. Leer la Biblia

 

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Romanos 10:17

 

A través de la lectura de la Biblia puedes conocer a Jesús y todo lo que Él hizo por ti, conocerás su evangelio para que lo puedas compartir con otros.  Tu fe aumentará y encontrarás las promesas de Dios para cada situación en tu vida.

 

Para mi, La Biblia es un manual que Dios, en su infinita misericordia, nos dejó para que vivamos mejor, para que tengamos un GSP que nos indique el camino correcto hacia dónde debo ir, pero cuando nos apartamos es como vivir sin un propósito.

 

Lee la Biblia a diario, cuida de no leer sólo los pasajes que te gustan, sino trata de leerla completa para que cuando leas sólo algunos pasajes tengas el contexto completoy puedas entender mejor lo que Dios quiere decirte, existen muchos planes de lectura, elige el que mejor te acomode.  Pide al Espíritu Santo que te dirija cada vez que vayas a leerla y te darás cuenta cómo irás creciendo espiritualmente.

 

Asiste a los estudios bíblicos de la iglesia, es el mejor lugar para aclarar cualquier cosa que no logres entender, puedes preguntar o puedes aprender con las intervenciones de los demás.

 

3. Orar a diario

 

“Orad sin cesar” 1 Tesalonicenses 5:17

 

La oración es clave en la vida de un cristiano, es la vía de comunicación con Dios, donde puedes hablarle y escucharle, si te cuesta concentrarte puedes colocar música cristiana que te ayude a crear el ambiente propicio para la oración.

 

Ninguna relación puede subsistir, y menos una tan íntima, sin comunicarse.  Así que mi amada amiga procura separar ese tiempo de oración todos los días, a mi me ayuda tener un calendario en el que voy marcando lo que hice cada día para crecer espiritualmente, así me aseguro de no faltar ni un solo día a pasar tiempo con mi Padre Celestial.

 

4. Ayunar

 

“Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza” Daniel 9:3

 

“Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno” Marcos 9:29

 

Cuando dejas de comer por un tiempo determinado y lo dedicas a orar, le estás diciendo a Dios que estar con Él para ti es más importante que cualquier otra cosa, te sometes a Él reconociendo que solo Él puede darte fortaleza.  

Si no lo has hecho antes, comienza con algunas horas, luego según el crecimiento espiritual que vayas teniendo querrás hacerlo por más tiempo.  Algunas personas lo hacen de 6:00 AM a 6:00 PM., poco a poco irás aumentando el tiempo, cuando seas una experta lo harás por un día completo o por más de un día, También  otras personas hacen el ayuno de Daniel, solo comen legumbres y frutas.

Si tienes algún problema de salud y no puedes dejar de ingerir algún alimento, identifica alguna cosa que te guste mucho, como ver televisión, salir de comprasetc. recuerda el ayuno es una forma de someterte a Dios y reconocer su Soberanía, así que puedes también abstnenerte de esa cosa que te encanta.  

 

5. Asistir a la iglesia

 

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” Hebreos 10:25

 

Para crecer espiritualmente debes asistir a una iglesia, porque Jesús fundó la iglesia para que fuese una familia para quienes creen en Él y para alcanzar a aquellos que no lo conocen.  En la iglesia puedes adorar y alabar a Dios por su misericordia y su bondad, fortaleces tu fe y recibirás instrucciones a través de la predicación de la Palabra, los estudios bíblicos, las alabanzas y los testimonios de los demás que edifican y se reciben bendiciones en comunidad, que no recibirías individualmente.

 

Para elegir la iglesia, lo más importante es que no se aparten de la Palabra de Dios, por eso es tan importante que leas la Biblia, a través de ella y con la ayuda del Espíritu Santo podrás discernir cuál doctrina es buena y cuál no lo es.

 

No olvides que vas a la iglesia a dedicar un tiempo a Dios, así que procura llegar temprano y en actitud de adorarle en espíritu y en verdad, para que Él se agrade de lo que fuiste a ofrecerle.

 

6. Compartir el evangelio

 

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:19-20

 

Jesús nos dejó esta misión, de que le habláramos a los demás sobre Él, así que lo menos que puedes hacer es contarles lo que Jesús ha hecho por ti, por ejemplo, que te salvó, te liberó, te ha dado una vida eterna, te da una paz que sobrepasa todo entendimiento, etc.  No te desanimes si las personas no aceptan a Jesús, tu función es sembrar la semilla y regarla, pero el crecimiento lo dará Dios.

 

No te avergüences del evangelio, sino mira lo que dijo Jesús: “Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles” Marcos 8:38

 

7. Dar diezmos y ofrendas

 

“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” Malaquías 3:10

 

Al dar los diezmos y ofrendas experimentarás un crecimiento espiritual, no porque diste dinero, pues las bendiciones no puedes comprarlas, Dios las da por gracia, sino porque lo haces para agradecer y adorar a Dios.  Recuerda ninguna cosa que tenemos nos pertenece, Dios en su Soberanía nos ha hecho administradores y sólo nos pide que del 100% que nos da, apartemos un 10% para Él y lo demás para nosotros. No sólo se diezma dinero, también puedes diezmar tu tiempo, tus dones y talentos.

 

Con los diezmos y ofrendas ayudas a tu iglesia con sus programas y servicios para la obra del Señor, así que cuando das, le estás dando a Dios.  No olvides que al diezmar y ofrendar la actitud cuenta, mira lo que dice La Biblia acerca de eso: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” 2 Corintios 9:7

 

Espero que puedas usar estas herramientas que Dios pone a tu disposición para crecer espiritualmente y fortalecer tu relación con Él.  Nunca olvides pedir su dirección en cada cosa que hagas, ¡Dios es tu Padre!

 

Un abrazo y hasta pronto!!

 

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