¿Sufres Violencia Doméstica y no lo sabes?

violencia intrafamiliar

Violencia Doméstica.  Mitos y Realidades

 

La Violencia doméstica o intrafamiliar, es un concepto utilizado para referirse a la violencia ejercida en el terreno de la convivencia familiar, por parte de uno de los miembros contra otro o contra todos.

La violencia implica el uso de la fuerza para producir un daño.  Esta fuerza puede ser física, psicológica, económica o política.  En la violencia, el empleo de la fuerza se constituye en un método para resolver los conflictos interpersonales como intento de doblegar la voluntad del otro.

La condición para que haya violencia es: que haya un desequilibrio de poder.

Antes de seguir leyendo, entra a este link y llena un autodiagnóstico que te ayudará a darte cuenta si eres víctima de violencia.

Mitos y realidades sobre la Violencia Doméstica

 

Mito 1: Los casos de violencia doméstica son escasos.

Realidad: El fenómeno de la violencia intrafamiliar no se estudiaba por tratarse de un “Fenómeno oculto”.  Hoy las estadísticas muestran que más de un 50% de las familias sufren algún tipo de violencia.

Mito 2: Los casos de violencia familiar son producto de algún tipo de enfermedad mental.

Realidad: Los estudios han demostrado que menos del 10% de los casos de violencia familiar son ocasionados por personas con algún trastorno mental.

Mito 3: La violencia familiar sólo ocurre en las familias de escasos recursos o sin educación.

Realidad: Si la familia es pobre y tiene poca educación, puede ser un factor de riesgo, pero la violencia familiar está presente en todos los extractos sociales de la población.

Mito 4: El consumo de drogas y alcohol es la causa de que una persona sea violenta.

Realidad: El consumo de drogas y alcohol puede favorecer una conducta violenta, pero no es la causa.  Muchas personas son abusivas y no tienen ningún vicio.

Mito 5: En una familia que hay violencia no puede haber amor.

Realidad: El amor puede coexistir con la violencia.  Pero es un amor obsesivo, posesivo, dependiente y siempre está basado en la inseguridad.

Mito 6: A la mujer maltratada por sus parejas le debe gustar, de lo contrario no se quedarían a su lado.

Realidad: La mayoría de las mujeres que sufren violencia no toman la decisión de salir de esa situación por razones emocionales (inseguridad, baja autoestima), sociales, económicas.  La mujer víctima de la violencia experimenta muchos sentimientos de culpa y verguenza por su situación, lo que le impide muchas veces pedir ayuda.

Mito 7: Las víctimas de maltrato a veces se lo buscan, algo deben hacer para “provocarlo”.

Realidad: No existe en el mundo “provocación” que justifique un golpe.  Es posible que la conducta del otro puede provocar enojo, pero la conducta violenta es única y exclusivamente responsabilidad de quien la ejerce.

Mito 8: El abuso sexual y las violaciones ocurren en lugares peligrosos y oscuros; y el atacante es un desconocido.

Realidad: Según estudios el 85% de los casos, el abuso sexual ocurre en lugares conocidos o en la propia casa y el abusador es alguien de la familia.

Mito 9: El maltrato emocional no es tan grave como la violencia física.

Realidad: Aunque no haya violencia física, el abuso emocional continuado, provoca consecuencias muy graves, hasta el punto de provocar cuadros psicóticos, fruto del maltrato psicológico crónico.

Mito 10: Ese hombre trabaja, trae el dinero a la casa y es el padre de sus hijos, ella tiene que aceptarlo con sus defectos.

Realidad: Una violencia jamás debe perdonarse porque el hombre sea buen proveedor o porque sea el padre de tus hijos.  La violencia doméstica no debe ser permitida bajo ningún concepto.

Círculo de la Violencia

 

Violencia doméstica
Círculo de la Violencia
Fuente: orientauin.tumblr.com

 

Cuando se está construyendo la tensión, el agresor adopta una conducta cada vez más absorvente, llega a aislar a la mujer despojándola de los recursos que le permitan abandonar la pareja: respeto hacia sí misma, orgullo, seguridad, profesión, familia y dinero.

En la fase del arrepentimiento o luna de miel, la mujer llega a convencerse de que es responsabilidad suya mantener la paz y la armonía porque su pareja se lo repite continuamente.

Puede hacer violencia en tu entorno y no darte cuenta, la mayoría de personas creen que sólo es violencia cuando hay maltrato físico, pero no es así, tú puedes sufrir violencia física, sexual o emocional.

Violencia Física, este tipo de violencia comprende cualquier acto, no accidental, que provoque o pueda producir daño en tu cuerpo, tales como: bofetadas, golpes, palizas, heridas, fracturas, quemaduras, pellizcos, patadas, torceduras, pudiendo llegar a provocar abortos, lesiones internas, desfiguraciones, hasta el homicidio.

Violencia Sexual, Consiste en la imposición de actos de orden sexual contra la voluntad de la mujer. Incluye la violación marital.  Ha habido casos de hombres que despiertan la mujer a golpes para tener relaciones sexuales y le introducen objetos por la vagina.

Violencia Emocional, incluye insultos, gritos, críticas permanentes, desvalorización, amenazas, control del dinero, si estás mujer sometida a este clima emocional sufres una progresiva debilitación psicológica, presentas o vas a presentar cuadros depresivos y pueden llegar al suicidio.

¿Eres Víctima de Violencia Doméstica y no sabes cómo salir?

 

Si eres víctima de violencia y no encuentras salida, éstos son los pasos que debes dar:

Urgentemente, si estás siendo víctima de violencia física, debes denunciarla de inmediato puedes entrar a Ayuda para mujeres maltratadas en este mismo blog, ahí encontrarás un listado de centros de ayuda en varios países.  Llama a emergencias, ellos te brindarán ayuda.  No estás sola, hay mucha gente que quiere ayudarte de forma gratuita y confidencial.

Legalmente, no creas en amenazas de que te van a quitar a tus hijos, que perderás tu casa, la ley te protege.  Busca asesoría existen muchas instituciones que han sido creadas para ayudarte y asesorarte.  La recomendación es que coloques en un lugar seguro y de fácil acceso para ti, todos tus documentos y los de tus hijos, como: actas de nacimiento, documento de identificación, pasaportes, etc.  Acumula la mayor cantidad de pruebas posible que demuestren el abuso.  Habla con algunos vecinos para que te sirvan de testigos.

Emocionalmente, debes entender que NADA justifica la violencia, que eres una mujer que debe ser valorada, entiende que no tienes la culpa de la violencia, pero sí tienes la responsabilidad de no permitirla.  La violencia podrá lastimarte emocionalmente, pero si actúas a tiempo no podrá matarte.

Psicológicamente, entiende que no estás sola, la mayoría de instituciones que se han creado para ayudar a mujeres víctimas de violencia, han sido creadas por mujeres que en su momento también sufrieron violencia, quiénes mejor que ellas para entenderte y apoyarte.  Cualquier trauma que te produzca la violencia, puede ser tratado por un profesional de la psicología y te aseguro que lo superarás y saldrás más fortalecida que antes.

Evita la violencia en tu familia

 

Si mantienes una salud emocional sana en tu familia, podrás evitar la violencia, aplica lo siguiente:

  • Modela la reciprocidad en el dar y recibir
  • Promueve la justicia
  • Celebra las diferencias
  • Fortalece el autoestima en los miembros de la familia
  • Fortalece la familia como unidad de amor y canalización de valores
  • Trabaja el diálogo… no el monólogo
  • No usar la violencia como forma de resolver conflictos
  • Coloca a Dios como el centro de tu vida.

 

Quiero que te ¡LEVANTES!, toma acción, no te quedes esperando que tu pareja va a cambiar mañana, eso no sucederá hasta que él reconozca que tiene un problema y busque ayuda, pero tú sí puedes hacer mucho, termina con el cautiverio, proyéctate hacia el futuro, no estás sola, no permitas que otros sean los protagonistas de tu vida.

Un abrazo y hasta pronto!!!

Imagen: www.gratisography.com