Cómo programar tu mente para dejar de comprar cosas que no necesitas

 comprar cosas que no necesitas

 

En algún momento todas hemos comprado cosas que no necesitamos.  Pero ¡Tranquila! Está bien complacer tus deseos de vez en cuando, siempre y cuando quien tenga el control seas tú.  Ahora bien, si estás luchando con la desorganización, si vas a la tienda a comprar cosas que no necesitas, es decir si eres compradora impulsiva, si sientes remordimiento luego de hacer compras, ¡Bienvenida! Este post es para ti, te mostraré cómo programar tu mente antes de colocar un pie en la tienda.

 

Siempre un diagnóstico debe darlo un profesional, pero los siguientes criterios que se utilizan para hacer el diagnóstico, pueden ayudarte a tener una idea de si eres una compradora impulsiva:

 

  1. Si tienes impulsos excesivos y recurrentes por comprar, que luego te producen importantes problemas personales y familiares.
  2. Repites la conducta de compra, sin importar las consecuencias negativas que trae.
  3. Organizas tu vida alrededor de las compras
  4. Sientes una necesidad urgente e incontrolada por comprar
  5. Has intentado varias veces controlar tus gastos y fallas.
  6. Las consecuencias negativas de comprar excesivamente son visibles, como estrés, agotamiento, deterioro social o en el trabajo, y problemas financieros o familiares.
  7. Te sientes satisfecha al principio y luego pasas a un sentimiento de culpa por no haber podido controlar el deseo de comprar cosas que no necesitas.

 

Comprende cómo tu cerebro puede trabajar en tu contra

 

Para ninguna de nosotras es un secreto saber que las tiendas utilizan todo tipo de trucos para sacar nuestro dinero del bolsillo, el culpable es nuestro cerebro que cede ante las manipulaciones psicológicas.  Las tiendas están diseñadas de arriba a abajo para aumentar nuestro gasto y por ende sus ingresos.  Desde el color, la organización de los productos, incluso hasta los olores y la música están calculados para manipular tus sentidos, créeme, trabajé en una tienda por varios años y todo está friamente calculado.

 

Por supuesto querida amiga, que podemos culpar a las tiendas de todo lo que queremos, pero de ninguna manera van a cambiar su forma de operar, lo que sí puedes entender es la forma de cómo tu cerebro cae en sus trucos y evitarlos.

 

Por ejemplo, contamos con algo que se llama el sesgo de confirmación, este hace que sólo creamos aquella información que se ajusta a nuestras creencias anteriores.  La publicidad aprovecha esta condición para convencerte de que un producto es mejor que otro sin que tú lo hayas ni siquiera probado, sólo con imágenes y algunos trucos.  Ante esta situación debes tener tu mente abierta, hacer tu propia investigación sobre un producto y aceptar cuando estás equivocada acerca de tu elección.

 

Otro engaño para que tu cerebro te haga comprar cosas que no necesitas, es la llamada “trampa”, es una táctica muy utilizada por las tiendas.  Por ejemplo, nos llevan a pensar que un producto no es bueno porque está al lado de otro que es mucho más caro.  Incluso si es un producto que necesitas, puedes llegar a pensar que probablemente no es bueno, sólo por lo que viste en ese momento.   Tal como te dije anteriormente, siempre hacer tu propia investigación y estar al pendiente de este truco común para evitar las compras impulsivas.

 

Algunos consejos para dejar de comprar cosas que no necesitascomprar cosas que no necesitas

 

1. Hacer una lista de todo lo que posees para depurar un poco

 

Hacer una lista de todo lo que tienes, quizás te parezca mucho trabajo, pero te aseguro que es la forma de comenzar a reprogramar tu mente.  El objetivo de este ejercicio es doble: Primero, para ver lo que tienes y no es necesario comprar más y segundo puedes ver aquello que compraste y que no debiste hacerlo.

 

Es muy importante que seas honesta y coloques todo lo que tienes, nadie tiene que enterarse que estás haciendo este ejercicio, así que tranquila, la más beneficiada serás tú.  Divide la lista en cuatro categorías para que sea más fácil la depuración:

 

  • Lo necesito:  Es imprescindible tener este artículo en el día a día.
  • A veces lo necesito: Tú no necesitas este artículo todos los días, pero lo utilizas con cierta regularidad.
  • Lo quiero: Compraste este artículo porque lo querías, no porque lo necesitabas.
  • Basura: No tienes una buena razón por la que tienes este artículo.

 

Lo siguiente es apartar lo que dijiste que necesitas, luego coloca lo que pusiste en la categoría de basura en una caja y dile adiós.  Concéntrate en las categorías de “a veces lo necesito” y “lo quiero”, mira estas listas y hazte las siguientes tres preguntas a medida que vas mirando los artículos que tienes en ellas:

 

  • ¿Cuándo fue la última vez que utilicé este artículo?
  • ¿Cuándo voy a utilizarlo de nuevo?
  • ¿Este artículo me traerá felicidad?

 

Recuerda ser honesta y ajustar tus listas en consecuencia de tus respuestas.  No es malo conservar cosas que quieres, puede ser que algunos elementos materiales te den alegría, pero asegúrate con qué frecuencia están siendo utilizados.  Si un artículo no es usado con frecuencia y tampoco te hace feliz, agrégalo a la lista de “basura”.

 

Cuando hayas organizado todo es el momento de limpiar un poco el desorden.  Empieza por deshacerte de la “basura”, puedes donar, vender en una venta de garaje, regalarlo a personas que lo necesiten, en fin lo que quieras, menos en tu casa.  Antes de sacar todo, toma una fotografía para recordar las cosas que compraste y que no necesitabas.

 

2. Analizar cuánto dinero has gastado en comprar cosas que no necesitas

 

De la única forma que sabrás el impacto que ha tenido en tu finanzas el comprar cosas que no necesitas es calculando el valor de cada artículo que has puesto en tu lista de “basura”, de lo contrario pensarás que es sólo basura y no que es dinero tirado al zafacón.  Averigua el precio de los artículos y suma para ver cuántos miles de dólares has tenido que desechar.   Coloca esta suma junto a la fotografía que tomaste anteriormente.

 

Además de calcular el dinero, también puedes calcular el tiempo, es un recurso que tienes y que no puedes recuperar, si lo usaste  comprando todas esas cosas también lo perdiste, así que si lo colocas junto a la suma del dinero y a la fotografía puede que te abran un poco los ojos.

 

El propósito de este ejercicio no es que te sientas mal contigo misma, sino es enviar información a tu cerebro que sea fácil de comprender, para que cuando se presente una oportunidad de compra en el futuro puedas preguntarte ¿Terminará esto en la basura también?

 

3. Hacer una lista de las cosas no materiales que tienes en tu vida y que te hacen feliz

 

Esta es la oportunidad de hacer una lista un poco diferente.  Mientras que las cosas materiales que compras pueden darte mucha alegría, las cosas que te hacen más feliz en tu vida, probablemente , no las puedas comprar.  Consigue una hoja o hazlo en la computadora, enumera todo lo que te hace feliz en tu vida.  No importa si eso sólo te saca una pequeña sonrisa, es parte de tu felicidad.  Estas son las cosas que cada día te hacen salir de la cama y mantenerte en acción durante todo el día.

Coloca la lista en tu cartera y la próxima vez que te sientas tentada a comprar úsala como un látigo para hacerte reaccionar y pensar por unos segundos si realmente lo necesitas.

 

4. Pasa algún tiempo alejada de las cosas materiales para cambiar de perspectiva

 

Si te está costando controlar tus gastos, puede ser porque estés rodeada de cosas materiales constantemente y tienes acceso a la compra de más cosas en cualquier momento, si es tu caso, puede ser muy difícil romper con ese hábito, pero no imposible.  Te recomiendo pasar un día en el parque disfrutando de la naturaleza, ir a acampar con unos amigos o ayudar como voluntaria en un centro comunitario.

 

Así te darás cuenta que puedes disfrutar y pasarla bien sin estar comprando en un centro comercial.  Si aún se te hace difícil, puedes ir a la tienda pero no te lleves tu cartera (lleva una identificación), si no puedes comprar nada , al menos te obligaste a experimentar algo diferente mientras creas el hábito.

 

5. Crea una pregunta personalizada ¿Necesito esto?

 

Si no tienes una pregunta personalizada, es el momento preciso para crear una.  Yo tengo dos cuando voy a la tienda que son: ¿Necesito esto?  y  ¿Vine a comprar esto?  Cualquier artículo que quiera debe tener una respuesta satisfactoria para esas dos preguntas, de lo contrario se queda.  Esas preguntas deben ser personalizadas partiendo de tus hábitos de compras, pero te doy algunos ejemplos además de las que yo utilizo:

 

  • ¿Es esta una compra que  he presupuestado?
  • ¿Va a terminar en la lista de basura algún día?
  • ¿Por qué quiero o necesito esto?

 

Crear tus preguntas personalizadas te ayudarán a golpear tus debilidades cuando intentes comprar cosas que no necesitas. Si acostumbras a hacer compras impulsivas esas preguntas pueden ocuparse de eso. Si eres de las que sienten remordimiento luego de comprar, incluye también esas preguntas que te haces en ese momento.  Elige tus preguntas con cuidado para que las puedas ejecutar a través de tu mente cada vez que intentes comprar algo.

 

6. Aprende a retrasar la auto gratificación y destruir el deseo de comprar por impulso

 

Cuando revisas la lista de cosas “basura”que has comprado, te aseguro que las compras por impulso, probablemente constituyen una buena parte de ellas.  Nos encanta sentir la gratificación instantánea y las compras impulsivas  pueden hacer que sientas una oleada de emociones con cada nueva compra.  Nos gusta creer que tenemos el control de nuestros impulsos todo el tiempo, pero realmente no es así, ese es un problema importante para la cartera.

 

La clave mi querida amiga está en enseñar a tu cerebro que está bien esperar para la gratificación.  Esto se puede hacer con un simple tiempo de espera cada vez que quieras algo.  Mira lo que estás pensando comprar y de inmediato recuerda las preguntas personalizadas que te formulaste, alejarte por un rato puede ayudar.  Comenzar a planificar tus compras sería lo ideal y trata de respetarlo.

 

Comprar cosas que no necesitas puede ser un hábito que te cueste mucho dejar, pero como has visto si programas tu mente y te tomas un momento antes de hacer una compra para pensar si realmente lo necesitas te ayudará a lograrlo, con la práctica te sentirás cada vez más cómoda teniendo realmente el control de tus impulsos.  

 

Si entiendes que por ti misma no puedes lograrlo, es tiempo de buscar ayuda con un profesional, en ocasiones el comportamiento de comprar cosas que no necesitas de manera impulsiva, puede ir más allá de un simple capricho por comprar o desorganización financiera.

 

Un abrazo y hasta pronto!!

 

Imágenes: www.flickr.com