Lograr mis metas: ¿Es una prioridad o un simple sueño?

lograr mis metas

Lograr mis metas

 

Cada año nos proponemos metas y objetivos que unos meses después arrojamos al zafacón, quedan en el olvido hasta el próximo año.  Hace unos días me hice la pregunta ¿Por qué no consigo lograr mis metas, si son cosas que quiero, que me harían muy feliz, que me harían sentir plena?   A continuación te muestro las respuestas que descubrí.

 

Esas respuestas no son más que pensamientos que no me permiten lograr mis metas, que para cambiarlos debo comienzar por hacerme responsable de cada cosa que pasa en mi vida y asumir el nivel de compromiso adecuado para poder cumplir mis sueños o lograr mis metas.

 

Quiero compartir contigo los niveles de compromiso que normalmente hacemos y en los que debemos hacer conciencia antes de escribir una meta, de eso dependerá si la lograremos o si será un papel más en el zafacón y una frustración más en nuestro cerebro y corazón.

 

Niveles de compromiso para lograr o no una meta

 

Nivel 1.  No me interesa eso, no es importante

Es mentira que no me interesa o no me importa algo que quiero y que sé que mi corazón vibra de sólo pensarlo.  No puede ser verdad que me conforme con lo que otro decida.

 

Lo que sucede es que nos autoengañamos para no sufrir, para no asumir el compromiso y lo que eso conlleva, no queremos movernos de nuestra zona de confort, si nos lanzamos sabemos que debemos estar dispuestas a sufrir, a esforzarnos, a invertir tiempo, correr riesgos y hacer sacrificios.  Así que es mucho más cómodo decir que no me interesa, seguir siendo infeliz, pero cómoda.

 

Quizás ese mal humor que a veces llega, tenga su origen en un sueño o una meta no cumplida y terminamos pagando nuestras frustraciones con nuestro esposo o con nuestros hijos, te aseguro que si logramos eso que tanto anhelamos nos relacionaremos mejor con los que están a nuestro alrededor.

 

Nivel 2.  Quisiera, me gustaría, desearía poder hacer tal o cual cosa

En este nivel le puedo decir a mi cerebro que es sólo un deseo vago por lograr mis metas, cuando lo hacemos en este nivel de compromiso, no damos ni un sólo paso, nuestro cerebro entra en reposo y no se pone en acción.

Este nivel es típico para cuando queremos bajar unas libras de más, decimos me gustaría comenzar la dieta el lunes, o después de las fiestas de fin de año, pero no hay un deseo real por lograr mis metas, no hay una pasión por eso nos quedamos sin hacer algo.

 

Nivel 3. Lo voy a intentar

Voy a intentar cumplir mi sueño, amarme un poco más, comenzar la dieta, hacer ejercicio, ser independiente, etc. Pero desde que aparece alguien que influye, que opina sobre esa meta que nos hemos propuesto, desistimos, ¿Por Qué? pues sencillamente, porque no dijimos que lo íbamos a hacerlo, sino que lo íbamos a intentar.

 

Nivel 4. Me comprometo a… a menos que…

En este nivel, de entrada ya lo condicionamos, así que debemos tener por seguro que el “a menos que” siempre va a aparecer cuando querramos lograr una meta.  Hay una falta de interés implícita, somos expertas en buscar una excusa, no para convencer a otros, sino para aplicarlas a nosotras mismas, para no sentir culpa y luego victimizarnos.

 

Nivel 5. Pase lo que Pase

 

lograr mis metas

Pase lo que pase es el último nivel de compromiso y el único que te llevará a lograr tus metas y cumplir tus sueños.  Cuando piensas de esta manera le estás diciendo a tu cerebro, “Amigo comience a trabajar”, genere ideas para lograrlo.  Inmediatamente vas a buscar la forma de hacerlo, crearás la oportunidad, no esperarás que ella venga a ti.

 

 

Podemos cambiar los pensamientos que nos paralizan, que en la mayoría de los casos están protagonizados por el señor MIEDO, casi siempre a lo desconocido, a correr riesgos, al fracaso, etc.  Recuerdo haber leído en el libro Padres Ricos, Padres Pobres de Robert Kiyosaki  que “Los fracasos son parte del proceso del éxito. La gente que evita el fracaso también evita el éxito.”

Amada amiga, levántate del sofá y comienza a construir “tu pase lo que pase”, sé responsable de tu vida, presenta tus metas a Dios, siempre deja un espacio para las sorpresas que Él pueda tener para ti, sus planes siempre son mejores que los nuestros.

Cambia el “No puedo hacerlo” por ¿Cómo puedo hacerlo? te pondrá en acción y tu cerebro comenzará a generar ideas.

 

íTen cuidado! con la o las personas que estén a tu alrededor, no se van a agradar de que brilles, porque su luz está apagada.  Te pueden sabotear porque no son felices, pero quieren serlo y no tienen el valor para hacerlo pase lo que pase.

 

¡Que no quede por ti! cuando logres eso que quieres, serás feliz, porque aunque no lo creas, vivimos buscando la felicidad fuera, sin darnos cuenta que está justo dentro de nosotras.  Si descubrimos nuestro propósito de vida, aquello que nos llena y nos hace sentir plenas, seremos felices y lo mejor, cuando lo logremos, seremos capaces de amar y hacer felices a todos a nuestro alrededor.

 

Espero que al igual que yo, que me quedé en el nivel 5 de compromiso para lograr mis metas, tú también lo hagas, que cambies esos pensamientos que te paralizan, espero que Dios llene tu corazón de paz y sabiduría para que logres tus metas pase lo que pase.

 

Un abrazo y hasta pronto

Imágenes: www.fotonin.com / www.gratisography.com