Cómo establecer prioridades cuando eres una mujer cristiana

 

prioridades

Autora: Carmen Simé

Las mujeres estamos sometidas a largas e interminables agendas todos los días, pero ¿Están nuestras prioridades en el orden correcto? Es posible que muchas respondan que sí, porque cuidan de sus familias y cumplen con sus trabajos.  

Cada día nos vemos tentadas a poner primero cualquier otra cosa que no sea Dios.  La mayoría de las mujeres ponemos primero a una persona, en ocasiones un hijo, el esposo o hasta amigas; sin darnos cuenta que Dios ha puesto esas personas en nuestra vida para ser nuestros compañeros de viaje en esta vida.  Pero cuando se trata de priorizar Dios quiere que le demos el primer lugar.

Cuando vamos a La Biblia encontramos la historia de Abraham en Génesis 22 que es uno de los mejores ejemplos de alguien que sabía priorizar muy bien, aunque es una historia estresante y perturbadora nos enseña que Dios es primero.

En esta historia Dios pide a Abraham que le ofrezca a su hijo Isaac como un sacrificio humano, no quiero imaginar el dolor que sintió Abraham con semejante pedido, y como si el costo de obedecer fuera poco el Señor le dice: “Toma ahora a tu hijo, tu único hijo, Isaac, a quien amas…” Génesis 22:2 Le recordó lo importante que era ese hijo de su vejez para él, lo mucho que lo amaba.

La fe inquebrantable y digna de admirar de Abraham no le permitió dudar, sino que hizo tal cual se le instruyó. Lo único que Abraham sabía era que pondría a Dios primero por encima de quien fuera, incluyendo a su amado hijo.

Es posible que Dios en este tiempo no nos pida que sacrifiquemos a un hijo, pero sí observa nuestras prioridades.  Pensemos: ¿Qué o quién está ocupando el primer lugar en nuestra vida?  Ojalá y nuestra respuesta sea: Dios.

Luego que le damos el primer lugar a Dios, podemos seguir con todo lo demás.  Te invito a poner en blanco tu agenda y pedir a Dios que te muestre qué debes poner en tu agenda, algunas preguntas pueden ayudarnos a darnos cuenta cuál es nuestro verdadero motivo para hacer las cosas, puedes hacerte preguntas como estas: ¿Por qué quiero hacer esto? ¿Para que me admiren? ¿Para agradar a los demás? ¿Para que mi ego se infle? ¿Acaso hay orgullo en mi corazón?

He leído en muchas oportunidades que el orden de prioridad que debemos seguir es el siguiente: Dios, la pareja, los hijos, la iglesia, los padres, el trabajo, los hermanos, los amigos, etc.  Aunque estoy de acuerdo con este orden en sentido general, sobretodo en que el primer lugar debe ser para Dios, sin embargo entiendo que todo lo demás estará determinado por la circunstancia en la que nos encontremos.

Por ejemplo, cuando yo estaba haciendo mi maestría, un profesor hizo una dinámica con este tema, a nivel de negocios, claro, y nos preguntaba que cuál era nuestra prioridad en la vida y yo como madre al fin, respondí que mi hijo; a lo que él respondió: ¿Y qué hace aquí que no está con su hijo?, lo que me llevó a reflexionar.

Cada circunstancia de nuestra vida es diferente y va a ser necesario que tomemos decisiones, las cuales deben ser sabias y siempre orando a Dios para que Él nos muestre cuál es la correcta y con cuál lo glorificamos a Él, que sí debe ser nuestra prioridad siempre.

Debemos tener mucho cuidado al tomar esas decisiones, porque las intenciones de nuestro corazón pueden traicionarnos.

Así que cada día con nuestra agenda en blanco debemos ir al Señor para que Él nos guíe en el orden que debemos organizar nuestras actividades, sin olvidar dejar espacio para las sorpresas que Dios tiene para nosotras, siempre son mejores que cualquier plan que hagamos.

Si aún no conoces a Jesús, no es una casualidad que estés leyendo este artículo, si deseas aceptarlo como tu Señor y Salvador y permitir que Él lleve tus cargas, puedes escribirme a mi email belladesdeelinterior@gmail.com y con gusto me pondré en contacto contigo.  Igual si deseas que ore por ti, también puedes escribirme.

Dios te bendiga