Aprende a controlar la ira y mejora tus relaciones

controlar la ira

 

Tus relaciones personales se pueden ver afectadas por un mal manejo de la ira

 

¿Te enojas mucho cuando alguien te interrumpe en el tráfico? o ¿Tu presión arterial se dispara cuando tus hijos se niegan a hacer sus tareas? Entonces sabes lo que significa tener que controlar la ira.  Sentir ira en un momento es una emoción normal, pero es muy importante manejarla de manera positiva, debido a que cuando la ira es descontrolada puede causar serios problemas a nuestra salud y a nuestras relaciones.

 

¿Estás lista para someter la ira bajo tu control? Sigue estos 10 consejos para controlar la ira.

 

1. Piensa antes de hablar o escribir

 

Es fácil decir algo cuando estamos enojadas, pero recuerda que más tarde vas a tener que recoger lo que dijiste y puedes lamentarlo. Peor aún es escribir, porque los dedos se ponen más rápidos y decimos tantas cosas que luego ni lo creemos.  Por tal razón, es mejor que tomes unos minutos para tratar de organizar tus pensamientos y darle la oportunidad a otras personas que estén involucradas en la situación para que se calmen también.

 

2. Si estás tranquila, ya puedes expresar tu enojo

 

Luego de que organices tus pensamientos y puedas pensar claramente, entonces es el momento de expresar lo que sientes de forma firme, pero sin ofender.  Puedes hablar sobre tus preocupaciones o sobre la situación sin lastimar a otros y sin tratar de manipularlos, sólo porque estás enojada.

 

3. Cultiva la paciencia

 

La paciencia es una virtud, pero debes cultivarla para evitar ir por el mundo de una manera incontrolada, si manejas las situaciones que te pasan con un poco de paciencia tendrás mejores resultados.  Analiza qué tan paciente eres con tu esposo, tus hijos, tus padres (más si son ancianos) o con tus compañeros de trabajo.  Con la paciencia hay un secreto, es que es contagiosa, pronto tu familia no sólo se beneficiará sino que pronto estarán siguiendo tu ejemplo.

 

4. Acepta lo que no puedes cambiar

 

Existen cosas por las que nos enojamos que salen de nuestro control, debes ser sabias para reconocer cuándo algo no lo podemos resolver,  por ejemplo, no puedes controlar el clima, el tráfico o el comportamiento de los demás. El que alguien no haga las cosas a nuestra forma o no acepte nuestro punto de vista no quiere decir que quien esté mal sea el otro, nosotras también debemos abrir nuestra mente y aceptar cuando estamos equivocadas.

 

5. No te quedes en el problema

 

Si te quedas sumergida en el problema cuando estás enojada, no podrás ni controlar la ira ni buscar soluciones para resolverlo.  Cuando vemos los problemas desde afuera podemos encontrar mejores soluciones, sino piensa cuando una amiga te cuenta sobre un problema, inmediatamente comienzas a darle consejos que pueden ayudarle,  es porque cuando lo ves desde afuera puedes ver soluciones que el que permanece dentro no puede ver.

 

6. No generalices

 

Para evitar que la tensión siga incrementando, no utilices frases generales como: “Nunca haces”; “Siempre dices”; “Nunca estás”, sé específica para hablar de la situación en particular que te ocasionó el enojo, tampoco lo unas a algún acontecimiento que ocurrió en el pasado.

 

7. No guardes rencor

 

Perdonar es la herramienta más poderosa y gratificante, porque a quién benefician es a quién ofrece el perdón.  Cuando no puedes controlar la ira y permites que  los sentimientos negativos, desplacen los positivos, lo que puede hacer que te sumerjas en una amargura y depresión de la que te cueste salir.  Pero si decides perdonar a quien te irritó, lo más probable es que saques una enseñanza de la situación que ha ocurrido.  Si lo piensas bien, es difícil lograr que todos se comporten como tu deseas o que sean igual a ti, sería muy aburrido si todos fuésemos iguales.

 

8. Evita el sarcasmo

 

Aligerar un poco una situación tensa con un poco de humor está bien para controlar la ira; pero debees cuidar no caer en el sarcasmo o humor negro, ya que podría herir los sentimientos de los demás o quizás empeorar la situación.

 

9. Practica algún ejercicio

 

El estrés que acumulas es lo que puede provocar que nos enojemos con facilidad; pero si practicas alguna actividad física, lo puedes reducir y sentirte mejor.  Igual si sientes que la ira va en aumento puedes salir y caminar o hacer alguna actividad física que te guste.

 

10. Reconoce cuándo necesitas ayuda para aprender a controlar la ira

 

En ocasiones puede ser un reto aprender a controlar la ira, por tal razón te recomiendo analizar qué tan fuera de control se encuentra tu ira, para que busques ayuda, sobre todo cuando estás actuando de una forma que puede hacer daño a otras personas, en especial tu familia.

 

No importa la edad que tengas, siempre se puede ser una mejor persona, comienza por controlar tu ira y te darás cuenta que podrás vivir más en paz y por supuesto, ser más feliz.  Espero que puedas poner en práctica alguno de estos consejos y que sean un granito de arena en tu crecimiento personal.

 

Un abrazo y hasta pronto!!

 

Imagen: www.pexels.com