Administrando tu matrimonio con sabiduría

matrimonio feliz

INSTRUCCIONES DE DIOS PARA LAS ESPOSAS

 

El matrimonio, es la unión entre un hombre y una mujer, con esta simple definición, nos damos cuenta que con el hecho de que los que intervienen en él son seres humanos, esto lo hace imperfecto.  Así mi querida amiga que si en tu matrimonio hay conflictos, mal entendidos, crisis, ¡TE FELICITO!  tienes un matrimonio normal.  Quizás no nos dijeron con todo lo que nos íbamos a encontrar, porque cada matrimonio es único e irrepetible, pero hay disciplinas que pueden ayudar a la mayoría de los matrimonios.   En este artículo vamos a aprender a aplicarlas para administrar nuestro matrimonio con sabiduría.

Como Dios es quién da la sabiduría, veamos lo que nos dice Su Palabra, para que nuestro papel como esposa contribuya a que nuestra relación de pareja sea más llevadera y que los conflictos bajen su intensidad y frecuencia.  Y quién sabe hasta puedas salvar tu matrimonio:

Debemos ser de ayuda para nuestro esposo

 

En Génesis 2:18 Dios dijo : “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”.  Esa ayuda somos nosotras, debemos ayudar a nuestros esposos, administrando el hogar y en sus responsabilidades.  Estaremos honrando a Dios y Su Palabra.

Debemos seguir el liderazgo de nuestro esposo

 

Efesios 5:22, nos manda a estar sujetas a nuestros esposos, es fácil de obedecer este principio cuando nuestro esposo es un verdadero líder, pero no nos dice que lo hagamos si nuestro esposo es un líder según nuestro criterio, sólo dice que debemos seguir su liderazgo como cabeza de la familia.  Quizás entiendas que este principio está pasado de moda, más aún en un mundo que te dice: “Eres una mujer independiente, no te lleves de tu esposo, has las cosas a tu manera”. Lo que sí te puedo decir es que si está escrito en la Palabra de Dios será para nuestro bien y es parte de su deseo para que nuestro matrimonio sea exitoso.

Debemos respetar a nuestro esposo

 

En Efesios 5:33 “…Y la mujer respete a su marido”, no pienses que debemos hacer grandes cosas para respetar a nuestro esposo, te cuento que hay pequeños detalles en los que le mostramos nuestro respeto, por ejemplo:

  1. Si habla contigo míralo de frente, presta atención e interésate sinceramente en lo que te dice.
  2. No hables mal de él con los demás, si tienes un problema y no sabes cómo manejarlo, habla con un consejero o una persona mayor que pueda darte un buen consejo.  Los demás sólo deben escuchar lo positivo de tu esposo.
  3. Consúltalo antes de tomar una decisión, no lo ignores.

Debemos amar a nuestro esposo

 

Tito 2:4, nos invita a amar a nuestros maridos.  Cuando ponemos en práctica este principio, nuestro hogar se convierte en un lugar atractivo y hermoso.  El amor es la mayor bendición en un hogar, sé la primera admiradora de tu esposo y procura que él lo sepa.  Demostrar nuestro amor a nuestro esposo nos ayudará a recoger frutos maravillosos en nuestro matrimonio.

Con las instrucciones de Dios a la mano, te daré algunas disciplinas que debemos practicar para administrar nuestro matrimonio con sabiduría.

DISCIPLINAS PARA LOGRAR UN MATRIMONIO SALUDABLE

MATRIMONIO FELIZ

Cultiva tu vida espiritual

Que el Señor sea el centro de tu vida.  Estudia y medita la Palabra de Dios; y guárdala en tu corazón.  Olvídate de si tu esposo hace o no hace algo por su vida espiritual, concéntrate tú en el Señor, Él transformará tu vida y aunque no veas que tu esposo cambie o tu matrimonio mejore, vive sumergida en la sabiduría de Dios y recibirás de esa paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7), el Señor en Su tiempo hará y pondrá lo que haga falta en tu matrimonio.

OrarOra por tu esposo y tu matrimonio

 

Cada día toma tiempo para orar por tu esposo y tu matrimonio.  La oración puede cambiar las cosas, incluso el corazón de una esposa y un esposo; y el rumbo de un matrimonio.

 

Poner en práctica las instrucciones de Dios para las esposas

Pon en práctica lo que dice la Palabra de Dios para las esposas, que ya vimos anteriomente: ayúdalo, síguelo, respétalo y ámalo, estas son nuestras funciones como esposas y debemos tenerlas pendiente cada día.

Conoce a tu pareja

Haz una maestría de conocer a tu esposo, aprende ¿Qué le gusta o desagrada?; ¿Cómo piensa?; ¿Cuándo es el mejor momento para discutir un tema importante con él?; ¿Cuáles retos enfrenta cada día en su trabajo?; ¿Cuáles presiones está acumulando?; ¿Cómo está su estado de ánimo?  Tu esposo, después de Dios, es la persona más importante en tu vida, así que debes conocerlo por completo.

Da a tu esposo el lugar que le corresponde

En tu vida lo primero debe ser Dios, pero inmediatamente después de Dios está tu esposo, así es, quizás estés pensando, ¿y mis hijos? ellos están primero.  Pues lamento no estar de acuerdo contigo, tu pareja estaba antes que tus hijos y estará después de ellos.  Dios lo estableció en Génesis 2:24 “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”, luego Jesús lo repitió en Marcos 10:7-8.  Nuestro esposo debe estar por encima de nuestros hijos, nuestros padres, nuestros hermanos, amigos, hermanos en la fe, y todos los demás.

pareja conversandoConversar sobre las situaciones

La comunicación en la pareja es elemental, debes ponerte de acuerdo con tu esposo sobre los temas del matrimonio como: la educación de los hijos, las finanzas, los planes para el futuro, algunos de ellos pueden ser muy espinosos, pero recuerda hablar no pelear, no exteriorizar frustraciones, ni traer cosas pasadas al presente.  Practica lo que dice Proverbios 15:1 “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”.  Si tu esposo sube el todo de voz, baja el tuyo, no respondas un insulto con otro, esa no es la solución, sólo logramos esparcir palabras que luego tendremos que recoger.

Este principio bíblico también te ayudará, “No se ponga el sol sobre vuestro enojo” ( Efesios 4:26), osea, procura resolver cualquier conflicto, antes de que se vayan a la cama.

mujer corriendo

Cumple tus votos. En especial la fidelidad

 

Si te concentras en tu esposo será más fácil cumplir tu voto de fidelidad.  La clave es huir de las tentaciones como si fuera una enfermedad contagiosa.  No juegues con las tentaciones, ni te sientas lo suficientemente fuerte para enfrentarte a ellas.  Las tentaciones no sólo son físicas, hoy día es más difícil, tenemos las redes sociales y la web en general.  Quita cualquier cosa que pueda distraerte de tus funciones de esposa.  Y recuerda cuando huyas de las tentaciones no camines,  ¡COOOORREEEE!

Dice Hebreos 13:4 “Honroso sea en todos el matrimonio, y lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios”.

Corrige algunas conductas

Amada lectora, has escuchado a algún hombre decir, “No quiero llegar a mi casa, porque cuánto pelea esa mujer”, es triste que lo digan de nosotras, así que corrige:

  • No seas fastidiosa, como la gotera que vuelve loco a cualquiera.
  • No seas chismosa, procura no pasarte horas en el teléfono hablando de los demás.
  • No andes de casa en casa, eso sólo te traerá conflictos y no sacarás ningún provecho.
  • No averguences a tu marido con tu forma de vestir, de hablar, de comportarte, descuidando tu familia y tu hogar.
  • No difundas tus intimidades por las redes sociales.

 

jardin traseroConvierte tu hogar en un lugar agradable

 

Por último amiga querida, te recomiendo que conviertas tu hogar en un lugar donde todos sus miembros vivan ansiosos de regresar.  Mantén tu casa organizada, no acumules cosas materiales, eso no te trae satisfacción duradera.  Sonríe, eso es contagioso, si estás feliz irradias felicidad, recuerda eso no depende de tu estado de ánimo, SER FELIZ ES UNA DECISIÓN QUE TOMAS CADA DÍA.

Espero que puedas poner en práctica éstos consejos en tu matrimonio, como ves, no hay una sola cosa en la que Dios no salga a tu rescate con Su Palabra, Él es el que da la sabiduría, búscala en Su Palabra, está disponible para todas y lo mejor, es gratis.  Jesús pagó por nosotras, así que mis amadas “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16)

 

Un abrazo y hasta pronto!!!

 

 

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