6 Pasos para llevarte bien con tu suegra

llevarte bien con tu suegra

 

 

“Mi marido es un ángel, pero su madre…”, “No soporto a mi suegra”,  “Mi suegra opina en todo”, “Mi suegra no me quiere”; éstas son sólo algunas de las frases que escuchamos a diario sobre cómo las nueras se refieren a sus suegras.  Pero, ¿Realmente son sólo las suegras que tienen problemas, o quizás nos estamos olvidando que una relación es de doble vía? Vamos a ver si quizás para llevarte bien con tu suegra, necesites hacer algunos ajustes.

 

Desafortunadamente cuando existe una difícil relación entre tú y tu suegra, no sólo sufren ustedes, sino que en la mayoría de los casos el que más sufre es tu esposo, ya que está en medio, como el queso en el sandwich, si tú le das una queja y él entiende que su madre tiene la razón y la defiende, te enojas porque él no te apoyó.  Lo mismo pasa si quien da la queja es tu suegra. Pero para todo en esta vida hay soluciones y vamos a buscarlas.

 

6 Pasos para llevarte bien con tu suegra y tu familia política

 

Mantener una sana relación con tu familia política, es sorprendentemente importante para el bienestar de tu relación de pareja.  ¿Lista para hacer los ajustes de lugar?

 

1. Acepta tu familia política con sus virtudes y sus defectos

 

Si tomaste la decisión de casarte con tu esposo para toda la vida, debes estar consciente que estarás involucrada con su familia para toda la vida también.  Así que comenzar a quejarte por su forma de ser o pedir a tu esposo que los cambie, no ayudarán en nada.  Esto no quiere decir que te tiene que gustar todo lo que hacen tus suegros, pero sí quiere decir que ellos son parte de tu vida y que sería bueno encontrar alguna forma de vivir en paz con ellos.

 

Es tan sencillo como aceptar que tu suegra le dé dulces a tu hijo, no importa cuánto protestes (Esta fue la historia que desató el conflicto entre Laura y su suegra.  Su argumento era “No le hará daño es solo un poco”, claro Laura sabía que eso no era así), si entras en este tipo de conflicto créeme no ganarás la batalla, porque los dulces se convertirán en el “fruto prohibido” y por ende en el más atractivo.  Te llamarán neurótica y sobreprotectora, que no dejas que tu pobre hijo coma un poco de dulces.  

 

Si por el contrario te das cuenta que tu hijo no va a morir ni va a desarrollar una diabetes o un colesterol alto por esta práctica (Si tu hijo tiene realmente un problema de salud que amenaza su vida, es diferente).  Te aseguro que con el tiempo si te pones de acuerdo con tu suegra y permites que le dé algunos dulces de vez en cuando, llegará el momento que se le irá el atractivo y en ocasiones ni se acordará de darle dulces, eso le pasó a Laura.  Sólo hace falta poner en práctica un poco de inteligencia.

 

2. No tienes que ser una persona diferente

 

Tú tampoco tienes que ser una persona diferente sólo porque te casaste y ahora perteneces a otra familia. Lo recomendable es ajustar y adaptar algunos de tus comportamientos y tradiciones, que inevitablemente siempre serán diferentes a los de tu propia familia.   Pero puedes actuar de forma educada mientras sigues prefiriendo el pollo que hace tu madre o los chistes de tu padre.  Tampoco tienes que celebrar los chistes con cierto morbo de tu cuñado más allá de lo que tienes que aprobar.

 

3. Cuida de no herir los sentimientosllevarte bien con tu suegra

 

En ocasiones se hace daño intencional o no a los sentimientos, es difícil llevarte bien con tu suegra si esto llega a suceder.  Debes tener pendiente que tu suegra tuvo una pérdida, cuando su hijo se casó contigo, los psicólogos le llaman que va quedando “el nido vacío”.  Cuando la persona está tan vulnerable es difícil evitar la lesión.  Tanto tú como tu suegra crean ciertas expectativas de lo que será su relación, cuando no sale como lo esperan la relación se ve afectada.

 

Toma en cuenta que cuando se hieren los sentimientos no siempre te lo mostrarán directamente, sino que a veces sale con la ira y la crítica.  Si puedes reconocer que tanto tus suegros como tus cuñados pueden estar sufriendo, esto te puede ayudar a explicar algo sobre la ira irracional que surge en la relación con tu familia política.  Tomar esa actitud te va a ayudar a responder de una manera más empática, que si respondes de forma irreflexiva hiriendo sus sentimientos.

 

4. Respeta a tu suegra y a su familia

 

El respeto es una palabra clave. ¿Qué tienes que respetar?  ¡TODO! Sin embargo, hay dos elementos muy importantes que debemos resaltar que son las diferencias y los límites.  Llevarte bien con tu suegra y con tu familia política en general va a depender en gran medida del respeto a esos dos factores.  Al igual que tenemos diferencias con una amiga, así mismo vamos a tener diferencias con nuestra suegra, todos somos diferentes. (Gracias a Dios, sino sería muy aburrido).  Así que celebra las diferencias y respeta los límites que tengan.

 

5. Haz tu partellevarte bien con tu suegra

 

“Hacer mi parte” es una de mis frases favoritas, porque me libera de tener que preocuparme si la otra persona no hace la suya.  Para llevarte bien con tu suegra no es la excepción, puedes hacer lo correcto, actuar con empatía y respeto, asumiendo cuál es tu función como nuera y haciéndola lo mejor que puedas, te será reconocido mucho más que si te limitas a criticar y quejarte de la terrible familia política que te tocó.

 

6. No pongas a tu cónyuge en medio

 

Habrá momentos en los que sentirás que poner a tu esposo en medio es la única solución, pero si criticas a los padres de tu marido, estarás poniéndolo en la posición de defenderlos.  Eso te dejará de nuevo en el mismo punto de partida, pero con el nuevo ingrediente de haber creado un distanciamiento entre tú y tu amado esposo.

 

En resumen, puede que no te guste tu suegra y tu familia política, pero tendrás que convivir con ellos.  Incluso si tratas de no tener contacto con ellos, seguirán estando en tu vida.  Así que es mejor tratar de llevarte bien con tu suegra que pasarte el resto de tu vida en conflicto constante con ella.  No olvides tu “amado esposo”  es su “amado hijo”, ves lo que tienen en común es muy importante para ambas.

 

En el blog  www.reflexionesparaelalma.net hay una historia sobre una nuera y una suegra en la que cuentan,  que la nuera no soportaba a su suegra y fue a buscar a un amigo de su padre y le pidió que le diera algo para envenenarla, a lo que él accedió, le dio unas hierbas, pero le dijo que no se la podía dar toda junta, sino en pequeñas dosis y algo muy importante, no podía levantar sospechas para cuando la suegra muriera no la acusaran, así que debía actuar de forma amigable, no discutir, respetarla y ayudarla a resolver sus problemas.  La nuera se llevó del sabio consejo y comenzó a tratar a la suegra como si fuera su madre.   

 

En apenas seis meses la casa estaba en completa paz, ambas cambiaron su temperamento y ahora se trataban como madre e hija.  Así que la nuera fue a visitar al amigo de su padre para decirle que revirtiera el efecto del veneno porque su suegra había cambiado y ahora se llevaban bien.  Pero el sabio señor lo que le había dado era unas vitaminas y le dijo que el veneno estaba en su mente y en su corazón;  y que inmediatamente comenzó a tratarla bien se fue sustituyendo por amor.  

 

Quizás no hayas tenido que envenenar a tu suegra, pero revisa si hay alguna actitud en ti que deba ser sustituida por amor para que llevarte bien con tu suegra sea mucho más fácil.
Un abrazo y hasta pronto!!

 

Imágenes: www.flickr.com